Históricamente Holanda se las ha tenido que ver con el mar para ganarle terreno.
Una vez obtenido disponían de una superficie completamente plana virgen para ser ordenada completamente al gusto. Si a esto unimos una mentalidad muy estructurada y por lo que parece matemática, obtenemos esto, la repetición de la misma fórmula una y otra vez que ofrece un aspecto repetitivo bastante hermoso.
A mí personalmente no deja de causarme cierta inquietud este orden tan estricto, supongo que son muy sociables, pero veo una gran carencia de creatividad, personalidades anuladas en aras de la optimización de la producción y el espacio.
Hemos visto dibujos semejantes en algunas ciudades de Estados Unidos, donde se agrupan las viviendas en figuras geométricas a modo de placas de ordenador y chips.
La verdad, no me acaba de convencer y casi que me quedo con la ineficacia de las ciudades y cascos históricos de la antigua Europa.
La imagen correponde a Emmeloord en el municipio de Noordoostpolder, Holanda.