Jesús vive, pero vive lejos, ha decidido refugiarse en un remoto paraje de Australia Meridional, cerca de Adelaida.
Las cosas andan revueltas en todas partes y más en las grandes ciudades, donde cada cual se busca la vida y lo de ayudar al prójimo, mejor se deja para otra vida.
Supongo que Jesús está a la espera de mejores tiempos y aunque nos da de vez en cuando testimonios de su presencia, prefiere quedarse al margen por aquello del libre arbitrio.