En la central de Google en Mountain View, California no se privan de nada y por supuesto tienen sus piscinas para relajarse un poquito y hacerse unos largos.
También es verdad que con su tamaño de 2x3 metros no se puede perder uno, pero estas piscinas funcionan con un sistema de contracorriente, por lo que puedes estar nadando eternamente sin avanzar.
Aunque no se vea, debajo del parasol rojo hay permanentemente un socorrista y es que en Google no escatiman en recursos.